El saneamiento físico legal de predios rurales

1. La magnitud del problema

En el Perú existen 1,946,092 predios rurales aún pendientes de saneamiento y formalización. Esta cifra representa no solo hectáreas de tierra sin reconocimiento legal, sino también millones de familias atrapadas en un limbo jurídico que limita sus posibilidades de desarrollo.

La falta de seguridad sobre la propiedad no se trata de un simple trámite administrativo. El título de propiedad es la llave que permite acceder al crédito, atraer inversión, garantizar estabilidad y proyectar un futuro sostenible. Sin él, cualquier intento de crecimiento se vuelve incierto.

2. Raíces de la informalidad en el campo

La informalidad agraria no es un fenómeno reciente. Tiene causas históricas, culturales y legales profundamente arraigadas:

  • Herencias fragmentadas, que dividen los predios en unidades cada vez más pequeñas.
  • Trámites caros y complejos, que desincentivan a los agricultores.
  • Cultura de la informalidad, basada en contratos simples sin inscripción en Registros Públicos.
  • Marco legal débil, pues el Código Civil no obliga a inscribir la propiedad, dejando abierta la puerta a la omisión.

Como resultado, millones de campesinos se sienten legítimos dueños de sus tierras —y lo son en la práctica—, pero carecen del respaldo legal que les permita defenderlas o aprovecharlas plenamente.

3. El nuevo factor: presión internacional

A este escenario se suma un elemento disruptivo: el Reglamento de la Unión Europea contra la Deforestación (EUDR). Esta norma, en vigor desde junio de 2025 para micro y pequeñas empresas, afecta directamente a más de 400,000 productores peruanos, en especial de café y cacao.

El reglamento impone tres condiciones clave:

  1. Que la tierra no haya sido deforestada después de diciembre de 2020.
  2. Que los productos cumplan con la legislación peruana, incluyendo el derecho de uso de la tierra.
  3. Que el importador europeo presente una declaración de diligencia debida.

El incumplimiento implica quedar fuera del mercado europeo. Esto convierte la formalización de la propiedad rural en un requisito indispensable, ya no opcional.

4. El marco legal vigente

El Perú cuenta con la Ley N.º 31145 y su reglamento (D.S. 014-2022-MIDAGRI), que establecen el proceso de saneamiento físico-legal y formalización de predios rurales a cargo de los gobiernos regionales.

La norma contempla tres situaciones principales:

  • Predios del Estado: se exige acreditar posesión directa, continua y pacífica hasta el 31 de diciembre de 2020.
  • Predios de particulares: se requiere acreditar cinco años de posesión en similares condiciones.
  • Propiedad colectiva: comunidades campesinas y nativas cuentan con procedimientos específicos y diferenciados.

Las últimas modificaciones —Ley 31848 (2023) y Ley 32371 (2025)— ampliaron los plazos de posesión exigidos, consolidando un régimen más inclusivo.

5. Tecnología al servicio del saneamiento

La gran apuesta actual es el Sistema Catastral Rural (SCR), una plataforma digital que organiza la información agraria de todo el país. Funciona como un inventario nacional, integrando mapas, datos de posesión, cultivos y coordenadas georreferenciadas.

Entre sus ventajas destacan:

  • Documentos oficiales con códigos QR, que reducen la falsificación.
  • Interconexión directa con SUNARP para acelerar inscripciones.
  • Acceso ciudadano en línea para generar hojas informativas de predios.

Esto representa un salto hacia la transparencia, la eficiencia y la seguridad jurídica.

6. Obstáculos persistentes

Pese a los avances, persisten problemas estructurales que frenan la formalización:

  • Fragmentación de tierras por herencia.
  • Cambios frecuentes en la normativa, que generan incertidumbre.
  • Conflictos por linderos e invasiones.
  • Presiones de economías ilegales (minería, narcotráfico, tala).
  • Limitada capacidad técnica y presupuestal de los gobiernos regionales.

La formalización de la tierra es mucho más que un trámite; es una lucha contra décadas de desorden y contra fuerzas económicas poderosas.

7. Reflexión final

El Perú tiene hoy leyes, tecnología y presión internacional que pueden alinear los esfuerzos hacia la formalización rural. La pregunta es si habrá la voluntad política y los recursos necesarios para transformar esta oportunidad en resultados tangibles.

Resolver la informalidad agraria no solo garantizará el futuro de millones de agricultores, sino también la sostenibilidad del campo peruano en el mercado global.

  

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